El problema de la privacidad: Salud y Actividad en el iPhone y Watch

Hace 11 días me disponía a realizar un viaje al extranjero, tenía instalada la beta 3 de iOS 9 en mi iPhone 6 Plus, y ya que necesitaría de la batería y de un funcionamiento no errático en el teléfono opté por restaurar a iOS 8.4 (y así también poderme llevar algunas listas de Apple Music).

Para la restauración utilicé el método clásico, copia de seguridad encriptada vía iTunes y cargar el fichero IPSW (firmware) en la aplicación para obtener una instalación limpia en el dispositivo. Los servidores de Apple parecían estar un poco más saturados de lo normal y la descarga del fichero tardó bastante más de lo esperado.

Una vez en la home tenía que volver a vincular el Apple Watch, y aquí llegó mi primera sorpresa, Apple no me permitía vincular de nuevo el reloj, me obligaba a resetear todas sus configuraciones y tratarlo de nuevo como dispositivo nuevo ¿El problema? No tenía copia de seguridad almacenada en el teléfono, ya que se trataba de una instalación limpia.

Si quería recuperar la información debería restaurar una copia antigua (con los fallos de la beta); todas las configuraciones y datos de movimiento junto a las sesiones se encontraban en la copia de seguridad de iTunes (gracias a que era encriptada, en caso contrario, ni eso). Me iba de viaje y eso suponía empezar de cero con todos mis datos de salud, o esperar a la vuelta para poder recuperarlos y perder así los del viaje.

¿Los riesgos de la beta?

Cuando un usuario acepta pasar a una beta tiene que considerar algunos riesgos, pero estos no son asumibles. El sistema operativo se acaba corrompiendo con su uso, y hasta los empleados de las Apple Stores recomiendan comenzar de 0 tras cada gran actualización (iOS 6, iOS 7, iOS 8…). Estamos condenados a perder nuestros datos.

Durante la keynote de presentación de iOS 9 fueron varios los comentarios comparándose con Google por el no almacenamiento de nuestros datos, me parece perfecto que no los utilicen pero lamentable su implementación. El Apple Watch debería disponer de su propia copia de seguridad en iCloud, la dependencia del iPhone es tal que hasta su copia de seguridad se almacena en el móvil. También deberían permitir las copias de seguridad selectivas, ¿qué pasa si sólo quiero los datos de la aplicación Salud y Actividad, y olvidarme del resto? Odio ponerlo de ejemplo, pero hasta WhatsApp tiene la copia de seguridad en iCloud resuelta de una forma más eficiente (muy lejos de ser la mejor, pero funciona).

Está muy bien alardear de que no te beneficias de los datos como otros hacen, pero no por ello debes descuidar las funcionalidades que la nube nos ofrece en las copias de seguridad. Encripta los datos, o trátalos por separado, pero no se puede permitir que esto siga así. Salud lleva con nosotros ya casi un año y debemos recurrir a soluciones como QS Access + Health Importer para exportar e importar respectivamente los datos de nuestro dispositivo.

El Apple Watch pretende ser el principal cuantificador de nuestra salud, pero es lamentable que algunos deban recurrir a soluciones de terceros como Runtastic para evitar estos problemas.

Nuestros datos de salud están almacenados de forma segura, tan segura que hay altas probabilidades de que los acabemos perdiendo, ¿merece la pena seguir utilizando este sistema? IOS 9 no parece que arreglará estos problemas, ¿tendremos que esperar a un iOS 10? Puede que sea demasiado tarde para ello.