El MWC ya no va de “móviles”

El Mobile World Congress cierra otro año más en la ciudad de Barcelona. Miles de personas de todo el globo se han desplazado para ver las últimas novedades en dispositivos móviles, o eso es lo que esperaban.

Ya se veía venir el pasado MWC, el poder de innovación de los fabricantes de telefonía escasea cada vez más, presentado modelos que perfeccionan lo que estamos disfrutando actualmente, pero que son menos capaces de crear esa “necesidad” de compra por desactualización. Todos los móviles presentados este año (con excepción del LG G5) suponen una leve mejora de lo presente, cámaras más luminosas, mejor sistema de enfoque, más potencia… Pero en la vida real supone el mismo uso de todos los terminales lanzados. Un Galaxy S7 esta vez no hará parecer a tu S6 un terminal desactualizado, ambos funcionan perfectamente y de hecho creo que ahora es uno de los mejores momentos para comprar el S6.

Desde el lanzamiento de los primeros móviles con pantalla a color, el sector de los móviles no paraba de evolucionar, de innovar, de sacar más partido al poco espacio del que se disponía en esta clase de dispositivos. Con la llegada de los smartphones, esta curva pasó a ser exponencial, y ahora me doy cuenta de que estamos llegando a una pendiente plana.

El siguiente paso iban ser los tablets pero ya hace dos años dejaron de ser relevantes. Otra ilusión fueron los smartwatches, pero ni el producto está maduro (batería, velocidad, usabilidad…), ni los usuarios son capaces de apreciar su valor con las aplicaciones actuales.

¿A qué se debe esta falta de innovación?

Tenemos mucha ciencia en camino, dejando de lado el uso de los supermateriales como el grafeno o los nanotubos de carbono. Estamos en un punto de equilibrio, nuestros móviles ya han alcanzado una potencia suficiente para la mayoría de los usuarios, cada nuevo procesador será mejor que el anterior, y los pasos siguen a buen ritmo, pero no necesitamos esa potencia. El nuevo reto del fabricante es dar uso a esa potencia para crear esa necesidad y seguir girando la rueda, pero es improbable que eso ocurra en 2 o 3 años.

Sí se ha presentado el inicio de un concepto interesante, el LG G5 puede considerarse como el precursor del teléfono modular. Un teléfono de alta gama que puede personalizarse según las necesidades de cada usuario. ¿Dónde hay que firmar?

La idea proviene de los laboratorios de Google, que van mucho más avanzados en este sector, pero quizás el G5 pueda acercarse mejor a las masas. Lamentablemente la capacidad de personalización es reducida, únicamente podemos tomar una decisión, ¿prefieres mejorar tu cámara o el sonido de tu móvil?

Es el primer paso, y quizás esta sea una interesante vía para que los fabricantes compitan contra Apple en la gama alta, ya que sus sistemas siempre son estancos.

Un Mobile World Congress quitando foco a los smartphones

Este año se han presentado en la feria casi todos los flagship del mercado, tenemos un Galaxy S7, un LG G5, MI5 de Xiaomi, un nuevo Xperia que marca nueva ruta… Hacía tiempo que esto no ocurría, pero hasta los fabricantes se aburrían con esto.

El foco estaba en otras tecnologías, principalmente Realidad Virtual e Internet de las cosas. La primera patrocinó la imagen que definirá este Mobile World Congress y quizás el futuro de la tecnología, aquí la tenéis:

El fundador de Facebook paseándose hacia el escenario mientras ninguno de los espectadores se daba cuenta de su presencia, ya que estaban inmersos en su VR (realidad virtual). Samsung tuvo la maravillosa idea de ceder un equipamiento de VR (Galaxy Note 5 + Gear VR) a cada asistente para que pudieran seguir la conferencia de una forma que nunca se había experimentado hasta ese momento, y todo iba perfectamente, hasta que esa foto que encabeza estas líneas apareció en las redes sociales. Imaginaos cómo se pusieron los detractores de las nuevas tecnologías.

Otro protagonista de este MWC fue el convertible, el 2 en 1. Todos esperábamos que Huawei presentara un nuevo terminal de gama alta, pero en lugar de eso lanzó otro intento de Surface, lo mismo que ocurrió con Alcatel. Un convertible es un híbrido entre portátil y tablet, pero la realidad es que se acerca más a un portátil que a una tablet, y los portátiles nunca habían tenido protagonismo alguno en este evento. Aquí no solo tuvo protagonismo en dos presentaciones, sino que además la aceptación por el público fue asombrosa, de nuevo fortalece la idea de que 2016 es finalmente el año de los 2 en 1.

Reinventando el MWC

Los móviles pierden protagonismo, y mientras tanto los usuarios observamos muchos intentos de uso con tecnologías emergentes para compensar esa pérdida.

Se sigue hablando de movilidad, se han presentado iniciativas potentes como la alianza de las operadoras y Google para competir contra WhatsApp, o la eSIM que dará paso a una nueva forma de contratar la telefonía móvil (y móviles más delgados). Junto al MWC se celebran una serie de conferencias donde las startups más prometedoras cuentan sus proyectos 4YFN (4 Years From Now), y se está convirtiendo en parte principal de todo el ecosistema que ha creado el Mobile World Congress en la ciudad de Barcelona.