Crítica: ‘Batman vs Superman’: El amanecer de un timo

Son muchas las polémicas que ha levantado la secuela de ‘Man of steel’. Desde que se anunció que el siempre controvertido Ben Affleck interpretaría a Batman en la cinta que enfrentaría a los dos personajes más emblemáticos de DC, la red se inundó de fuertes críticas hacia dicha decisión. Pasando el tiempo y con las primeras imágenes y trailers los ánimos se fueron calmando hasta el punto en que Zack Snyder y Warner lograron crear confianza en el proyecto entre los fans de los personajes. Hablando desde mi opinión creo que la decisión de incluir a Affleck entre el reparto ha sido muy acertada, y es que estamos ante un actor de duras facciones y mirada impasible que encajan perfectamente en el traje de ‘El Caballero Oscuro’. Y así parecía que el momento decisivo nunca llegaría, pero finalmente ‘Batman vs Superman: El amanecer de la justicia’ se ha estrenado y la controversia con las duras críticas y los defensores ha vuelto a resurgir.

Snyder es un tipo que el cine llevaba años necesitando, un realizador amante del cómic capaz de traspasar las viñetas al cine. Sus anteriores proyectos como ‘300’, la cinta que le dio mayor fama y reconocimiento, eran de una belleza que casi se podía tocar y leer. ‘Watchmen’, una de sus cintas más controvertidas, contaba con fascinantes momentos adornados en una fotografía espectacular, una banda sonora emocionante y un montaje de verdadero premio. E incluso ‘Sucker Punch’ es una película entretenida con un exagerado derroche de efectos especiales capaz de sorprender al público que sabe lo que va a ver. El problema empieza a surgir en su nueva etapa, una etapa donde Snyder se centra en los héroes de su infancia, esos que han adquirido un papel más adulto en los últimos años y que no ha sabido plasmar con tanta maestría como en sus anterior proyectos. Y es que ‘Man of steel’ es una mala película, pero ‘Batman vs Superman’ es un timo, una cinta sin sentido, realizada con las prisas de crear un imperio contra Marvel y carente de un guión de verdad.

Como es habitual la puesta en escena de algunas secuencias es impresionante, esos planos ralentizados que adora el director quedan de maravilla para montar un enigmático trailer, pero en el conjunto total de la cinta empiezan a cansar sobre todo cuando la presentación de personajes es aburrida y sosa y carece de completo sentido (quizás por dar por sabidas muchas cosas o por una enorme falta de talento a la hora de ponerse a dirigir una cinta de esta magnitud). Snyder es un magnifico director de trailers, capaz de saber qué rodar para vender bien el proyecto y limitándose a utilizar técnicas de videoclip durante el resto de la película. Visionar ‘Batman V Superman’ es la perfecta terapia para contener la rabia, y es que en cada momento que supuestamente todo debe ser épico la única sensación provocada es la vergüenza ajena, con resoluciones de guión absurdas y momentos carentes de inspiración.

En cuanto al reparto contamos con lo esperado, un Henry Cavill que es físicamente el mejor Superman posible pero que no es capaz de transmitir absolutamente nada, una Amy Adams que hace preguntarnos cómo es posible que tenga tantos premios y un Ben Affleck que, sorprendentemente, es lo mejor de la película, eso sí, junto al gran Jeremy Irons quien interpreta a un Alfred diferente e interesante. Gal Gadot es una bella modelo pero que no llena un traje amazónico como el de Wonder Woman y Jesse Eisenberg, quien interpreta a un joven Lex Luthor, se limita a repetir algunas de sus interpretaciones más características, usando los mismos tics nerviosos y diciendo frases de dialogo que supuestamente son “épicas” e “impresionantes”.

El verdadero problema radica en su ritmo, palabra que directamente se han saltado por alto, y como consecuencia ‘Batman V Superman’ es aburrida hasta el punto de hacer cabecear incluso a los más despiertos. Sus exagerdísimas escenas de acción son eso, peleas exageradas sin coreografía donde los protagonistas van de aquí a allá sin dejar claro que está sucediendo. Y en definitiva, sus pocas virtudes son severamente eclipsadas gracias al penoso resultado de una cinta mala que tan solo pretende sentar las bases de una futura franquicia de éxito. 

Por mi parte creo que Marvel puede estar tranquila, y es que desde los estudios de ‘Los Vengadores’ saben lo que están haciendo, creando películas que no pretenden ser nada más que puro entretenimiento y haciéndolo de la mejor manera posible. Snyder, por otro lado, cuenta con la enorme sombra de Christopher Nolan y su ‘Caballero Oscuro’ y unas pretensiones absurdas en unos personajes que ya empiezan a oler a rancio desde las salas de cine. Batman es grande, pero obras como esta lo reducen al timo.