Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

GeekPro | 17 Aug, 2017

Scroll to top

Top

Rigth now get betting bonus from bookmakers
1 comentario

Los Nanocables y los nanotubos, tecnología de futuro

En los últimos años, los Nanotubos y los nanocables han supuesto una continua fuente de investigaciones y logros científicos. Cada poco tiempo descubríamos una nueva utilidad para ellos, pero ¿qué son en realidad? ¿cómo se consiguen? ¿para qué usarlos?

Se trata de estructuras delgadas con un diámetro tan pequeño que se puede llegar a despreciar. Tanto es así que los científicos los tratan como cuasi-unidimensionales, prácticamente sólo importa su longitud, ya que dos de sus dimensiones están en escala nanométrica. Además, permiten una longitud que puede ser incluso visible, a diferencia del resto de materiales, los nanocables y nanotubos pueden tener una dimensión miles de veces superior a las otras dos.

Los nanocables y nanotubos pueden ser metales, semiconductores, aislantes, e incluso compuestos orgánicos. Se investiga su uso en muchos campos diferentes, como la electrónica, la conversión de energía, la óptica y los sensores químicos.

Los nanotubos son diminutos tubos creados a partir del grafeno, compuesto por carbono. Su primera aparición estelar llegó de la mano de un artículo científico publicado por el físico japonés Sumio Ijima, allá por 1991. El artículo abrió puertas al estudio en muchos campos. Años más tarde llegaron los nanocables, cilindros de fibra cristalina.

Los electrones y fotones tienen efectos diferentes en los nanotubos y nanocables debido a su cuasi-unidimensionalidad.

Nanocable

Dentro de los nanocables, un fotón o electrón experimenta un confinamiento cuántico, “se queda atrapado en su interior”. Debido a la sencillez de su estructura cristalina,  no pueden existir defectos, y por tanto los electrones pueden pasar sin resistencia alguna, comportándose como conductores ideales. Esto no siempre ha sido así, por ejemplo, en las obleas de silicio sobre las que se construyen los chips, siempre hay y habrá defectos que no permitan un paso sin resistencia sobre ellos.

Para la creación de estos se utiliza un proceso de deposición de vapor, y permite controlar de forma muy precisa el tamaño de los nanocables. Además, es posible juntar materiales que de forma ordinaria son muy difíciles de juntar.

Nanotubo de Carbono

Los nanotubos tienen una composición más compleja, se trata de hojas de un átomo de carbono de espesor, con una formación similar a la tela metálica. Se aproximan mucho a una sola dimensión, pero en realidad tienen forma de tubería. Las propiedades de estos dependen de su enrollamiento, que pueden determinar si se comportan como un metal o como semiconductor.

Su construcción es mucho más compleja, y no nos permite por el momento controlar ese enrollamiento, de tal forma que no sabemos qué tipo de material aparecerá. también pueden crearse nanotubos de más de una pared, con propiedades diferentes. Son muy resistentes, y se usan como refuerzo para compuestos avanzados.

Ambos materiales disponen de propiedades extraordinarias, el perfeccionamiento de su construcción, y su control pueden llevarnos a dispositivos mucho más precisos y eficientes de lo que nunca hayamos imaginado.

Fuente: MIT